Del micro al macrocosmos: Marta Pinilla y la intersección entre el Arte y la Ciencia

Actualizado: feb 11


El Festival de Arte Contemporáneo Independiente YOUNG GALLERY WEEKEND [YGW], realizado en la ciudad de Barcelona del 28 al 30 de Septiembre, es el principal promotor de los espacios y artistas independientes de la ciudad, que traen las propuestas más novedosas interpelando el circuito oficial establecido en el Arte Contemporáneo.

Dentro del marco del festival, ETHER Arts Project desarrolló la curaduría de la performance “Return to Multiverso” de Marta Pinilla, realizada en conjunto con Miguel Andrés. La pieza presentada en el Opening del Festival en Espronceda Center for Art and Culture, consistía en un dúo de seres siniestros, ataviados con trajes exóticos, que acababan de atravesar un agujero negro y se encontraban en un universo paralelo, en las inmediaciones de una galería de arte. Al haber perdido parte de su humanidad, se habían transformado en observadores de la realidad, por lo que necesitaron de la ayuda del público asistente para ser dirigidos en el espacio, para contemplar y entender el nuevo mundo que los rodeaba. La presentación tuvo una excelente aceptación por parte del público, lo que fue un punto central en la conformación del festival, cuya misión es acercar el arte de manera activa y participativa a la audiencia.

Marta Pinilla es una artista multidisciplinar española graduada en Biología y Bellas Artes en la Universidad Complutense de Madrid con un máster en Arte y Ciencia de la St. Martins School of Design. En su práctica artística busca representar el cerebro y el universo, desde una perspectiva tanto científica como emocional, uniendo el micro y el macrocosmos. Miguel Andrés, por su parte, es un artista performático oriundo de Murcia, que llega al arte luego de una larga tradición en la industria creativa. El eje central de sus investigaciones recae una y otra vez sobre el ser humano y todas sus inherencias, utilizando su cuerpo como medio principal para su trabajo.

La combinación de ambos talentos fue perfecta para potenciar sus individualidades en tándem, demostrando una vez más que las posibilidades de creación conjunta superan ampliamente lo singular. Comentó Marta al respecto: “Fue algo mágico. Miguel y yo llegamos a un nivel de complicidad muy alto en las horas previas a la performance, lo que se mostró durante la realización de la misma. La performance, de larga duración, pasó por diferentes estados de ánimo, teniendo muchas reacciones diferentes, la sorpresa, la admiración, el miedo... La respuesta del público fue muy positiva, tanto en comentarios como en la repercusión en las redes sociales, interacciones del público y propuestas recibidas.”

En conversación con ETHER, Marta explicó su visión sobre la relación entre el hombre y la naturaleza: “El hombre se ha posicionado históricamente de espaldas a la naturaleza, haciendo uso y abuso de sus recursos y poniéndola a su disposición hasta destruirla, lo que determina el desastre ecológico de hoy en día.” La artista, que considera errónea esta visión del mundo, afirma que “El ser humano es naturaleza, somos parte de ella. Formamos parte de las cadenas alimentarias, nuestras materias primas provienen de la naturaleza y a ella van a parar nuestros desechos.” Es en la intersección de este pensamiento, donde Marta desarrolla la mayor parte de su trabajo.

En la búsqueda conceptual, se mueve cómodamente de lo general a lo particular, y viceversa. Si bien su discurso no es academicista, encuentra sustento teórico en las conclusiones de Mandelbrot sobre los fractales, en los estudios de David Jou de las numerosas semejanzas entre el cerebro y el universo, así como también en los múltiples estudios comparativos de imágenes de microscopio y telescopio de Javier De Felipe. Acerca estas ideas con enorme naturalidad y sin rodeos: habla para todos.

Pensarnos como parte de un todo infinito e indivisible, abogando por la sublime naturaleza del universo, pareciera ser una realidad abrumadora. Marta diseca esta idea a la perfección: “En el fondo creo que esta visión del hombre como un ser ajeno a la naturaleza tiene que ver con la dificultad que tenemos de abarcar la inmensidad de la misma. Por eso nos empeñamos en fragmentarla y a estudiarla en pequeños compartimentos que parecen estancos y separados entre sí. Pero estos compartimentos son sólo artificialidades creadas por el hombre. Toda la materia del universo está creada por los mismos elementos y átomos y pensar que con los mismos ladrillos se fabrican elementos que no tienen nada que ver, es algo muy reduccionista.” Es inherente al humano entonces apartar las cosas para poder conocerlas en profundidad.

Las semejanzas entre el microcosmos y el macrocosmos que Marta define son las que se ven reflejadas en su obra. La naturaleza está presente en todo su trabajo, no solo de manera conceptual sino también visual. Sus performers parecen híbridos humanos de criaturas marinas, microorganismos, plantas y artrópodos, pero bien podrían ser individuos de otro planeta. En palabras de la artista, “Son seres que vienen de universos paralelos. (…) El traje inspirado en la materia oscura tiene la forma de un astrocito que es una de las células fundamentales del sistema nervioso, y se supone que tanto la materia oscura, como los astrocitos cumplen funciones semejantes pero a escalas completamente diferenciadas. Del mismo modo, se pueden encontrar referencias a tejidos celulares, cortes histológicos y movimiento de partículas.” Vuelve a aparecer el interés por encontrar paralelos entre lo micro y lo macro. Cada ejercicio plástico da en la tecla.

En el aspecto formal, parte del dibujo, que considera “el origen de todo”, para llegar a la instalación y a la performance, identificándose más recientemente con esta última disciplina, ya que al explorar la relación del propio cuerpo con el espacio, engloba a la vez a todas las demás disciplinas artísticas: “Desde la performance puedes convertir tu día a día en una obra artística, porque en el momento en el que eres consciente de tu piel, huesos, volumen y espacio todo cambia, incluso el modo de dibujar o esculpir.”

También nos preguntamos acerca de su proceso creativo, pensando en contrastar la creatividad del artista con el rigor científico. Cómo era de esperarse, su trabajo es una combinación de ambas dinámicas. Su obra está compuesto por una dualidad: los proyectos más complejos requieren una investigación exhaustiva previa, con lecturas e investigaciones, buscando la forma de representación gráfica más ajustada a la teoría, mediante la prueba y el error. En este dilema, conserva las piezas que le despiertan una sensibilidad superior, difuminando la línea entre el arte y la ciencia, apelando a sus sentimientos.

Sin embargo, también se acerca a otras formas más espontáneas de creatividad en contextos como el Hospital de Artistas, una clínica de performance y artes visuales de la que participa activamente en LaJuan Gallery, en Madrid. Es en la inmediatez de la improvisación, dada por sus pares y colegas en un contexto de libertad creativa absoluta, donde encuentra mayor placer, al salirse de las estructuras formales que utiliza en su trabajo regular: “La verdad que disfruto mucho de este tipo de iniciativas y muchas veces el resultado de los mismos es más satisfactorio y sincero que las obras más reposadas y reflexionadas, ya que la inmediatez hace que tu verdad se quede más en la superficie y sea más difícil de tapar por las convenciones y los formalismos.”

Para complementar su tarea artística, Marta imparte clases de Biología para adolescentes en un Bachillerato público. Su práctica docente surgió de una necesidad y se convirtió en uno de los pilares que determina su personalidad. Dice al respecto: “En el fondo es una práctica performática más en la que tengo que asumir diferentes roles para que los alumnos adquieran los diferentes conocimientos que ahondan en el currículo.” Esta actividad le permite además estar conectada constantemente con la ciencia y sus avances, atenta a los nuevos estudios científicos que debe incorporar en su clase. “Muchas veces me planteo si soy la alumna o la profesora, porque se trata de un proceso de aprendizaje que no cesa, no sólo en ciencia, sino también en las relaciones humanas.” Este proceso se ve reflejado en su arte, puesto que estas relaciones son incorporadas en su práctica artística, lo que la enriquece y complementa.

El trabajo de Marta nos lleva a reflexionar sobre el ser humano y su capacidad de obrar en el mundo que lo rodea. La posibilidad de ver las similitudes entre nuestro interior y todo lo que está ahí fuera, nos da herramientas para tomar una postura crítica y activa respecto de las decisiones que tomamos en nuestras acciones para con el planeta. Dañar las estructuras imperantes en la naturaleza es hacernos daño a nosotros mismos. Comprometerse con el cuidado del medioambiente, y entender que todo lo que es afuera también es adentro, puede arrojar luz sobre nuestro futuro como habitantes de esta tierra, vislumbrando un nuevo tipo de interacción de respeto entre el hombre y su entorno, haciendo del arte una poderosa herramienta discursiva orientada hacia la toma de acción.

ph credits: @andresaguilarcaropolaroid / @polaroidoftheday / @davidsagastamora

#español

© 2017 por ETHER Arts Project

  • White Instagram Icon
  • Facebook Clean